el arte del retoque

Consejos para la fotografía de arquitectura

La fotografía de arquitectura es una disciplina tan técnica y minuciosa en su planificación que al principio intimida. Para su dominio requiere mucho aprendizaje, muchas horas de observación y mucha dedicación. Pero no se trata de convertirse de la noche a la mañana en maestros de este arte sino de solucionar algunas dudas que nos ayuden a acercarnos con éxito a la fotografía de edificios para salvar nuestras galerías de fotos o nuestro catálogo de eCommerce.

Tened en cuenta que, además de ser una modalidad fotográfica que ha tentado a todo aquel que ha sostenido alguna vez una cámara, vivimos un contexto actual en el que el sector inmobiliario, a falta de renders 3D (CGI), se está revelando cada vez más importante dentro de la fotografía de producto. Habrá que tener las mejores fotos posibles, de interior pero también exteriores, para hacer de escaparate de empresas de venta inmobiliaria, de alquiler de pisos y apartamentos, de hostales y pequeños hoteles, de casas rurales y, el futuro parece indicar, de cualquier inmueble que se apunte a la creciente tendencia de la economía colaborativa o crowdfunding. Es mejor un recuerdo bien presentado que una mala copia que no le haga justicia. Y siempre será más fácil dar a conocer (alquilar, vender, enseñar…) una casa si se presenta en sociedad con una foto profesional de calidad. El engagement generado no tendrá comparación.

MAN, Madrid

Foto: Miguel Á. Palomo

Como retocadores fotográficos os damos algunos consejos para la toma de fotos de edificios:

-Observación. Antes de mirar por el visor o la pantalla LCD de la cámara hay que mirar el edificio para entenderlo. El objetivo es explicarlo en imágenes.

-Cámara. La máquina cuenta pero no medimos nuestras fotos (únicamente) por el tamaño de nuestro sensor. No todo el mundo dispone de una cámara técnica de gran formato, por lo que nos conformamos con una cámara de gama media con prestaciones y tarifas muy competitivas.

-Objetivo. Lo habitual es que con la compra de vuestra cámara semi-profesional os beneficiéis de la versatilidad de un objetivo zoom todoterreno. Valorad la adquisición de un buen angular (10-22mm) para ampliar el espacio y vuestra creatividad y dejad los teleobjetivos para los detalles exteriores. Si trabajáis con un sensor APS-C hay que tener en cuenta el factor de recorte (ya aprenderéis estos pequeños tecnicismos). Todo objetivo tiene sus diafragmas ideales con los que trabaja a pleno rendimiento. Investiga sobre el contraste del tuyo.

-Trípode. Estabilidad, encuadres ajustados y cámara nivelada. Elemento innegociable, más si os atrevéis con las fusiones de fotos. Una alternativa al trípode profesional (cuanto más robusto y móvil, mejor), es hacerse con uno de viaje o un monopié, transportables en cualquier mochila y con muchos modelos asequibles. Con ellos la precisión del encuadre y el enfoque por condiciones de luz escasa no se resienten y así podéis disparar sin ruido a 100 ISO.

-Disparador. Si hay trípode, debe haber disparador. En su defecto, utilizad el temporizador de la cámara aunque conlleva algún riesgo.

-Composición. El dónde colocar la cámara lo es todo. Si usamos focales cortas, la composición es clave. Jugad con las líneas, las fugas y los puntos focales. Veréis que el espacio parece estirarse. No hay por qué recurrir a costosos objetivos descentrables (TS) para evitar el problema de distorsión pues tenemos opciones de retoque intuitivas, automáticas y manuales. Por ejemplo, desde el apartado Correcciones de lente de Camera Raw o, desde el mismo Photoshop en el filtro Corrección de lente.

Tips útiles: procurad evitar las verticales cerca del borde de un objetivo angular y huid de las fugas verticales. Son vuestro peor enemigo, a no ser que exageréis el encuadre y tenga sentido. En contraste, las fugas horizontales marcan la perspectiva de tu edificio. En definitiva se trata de describir el espacio cuidando el equilibrio de formas.

-Luz. Preferimos días despejados y radiantes para marcar volúmenes y jugar con las sombras duras, sobre todo si disparamos desde un ángulo y queremos realzar una fachada respecto a la contigua. Consultar la predicción meteorológica es una variable más a tener en cuenta.

No hay que asustarse con los contraluces. Vuestras siluetas perfiladas (y el contraste) os lo agradecerán.

Nuestras luces favoritas son las del amanecer y las del atardecer. Ya os contaremos un secreto llamado “Hora Mágica”.

Nos gustan los cielos azules, muy azules. Si no contáis con ellos, os enseñaremos a crearlos.

-Filtro polarizador. Nos ayuda a saturar el cielo, además de darnos la ventaja de corregir los reflejos a nuestro antojo. Girad y comparad pero tendréis que compensar pasos de diafragma. No escatiméis con la calidad del cristal.

Fotográfia de fachada

© Nattakit a través de istockphoto.com

-Flash. No es imprescindible, pero se puede utilizar uno externo como relleno para levantar alguna sombra molesta pero sólo en casos muy necesarios. No os planteéis activar el flash de la cámara. Desastre asegurado.

-Enfoque. Es buena idea utilizar el autofoco para luego desactivarlo y disparar sin alteraciones, aunque lo ideal es enfocar manualmente desde el Live View (vista en tiempo real).

-Archivos. Si disparáis en formato RAW no modifiquéis la temperatura de color y dejad el balance de blancos en modo automático. Cualquier interferencia o dominante que no os guste, la corregís en postproducción con el Equilibrio de blancos de Adobe Camera Raw , Lightroom o con el Color Efex Pro, dos ejemplos muy utilizados.

-Histograma. Vuestra mejor guía es esa curva que nos indica la cantidad de píxeles y, por tanto, de información, que hay en las luces y en las sombras. Para no perder detalle en ninguna de las dos zonas, la toma debe estar ajustada para que cada extremo de la curva caiga sobre la horizontal. Hay que tener cuidado con las sombras, la parte más difícil de reproducir, por lo que es recomendable disparar con preponderancia de altas luces.

-Escala humana. La clave del éxito de una foto puede ser colocar en el encuadre a una persona como referencia. A veces con una estela basta.

-Limpieza. En el retoque podéis eliminar cualquier elemento molesto gracias a la herramienta Parche de Photoshop o con el Content Aware en las últimas versiones. Siempre con la visualización al 100%, la limpieza de polvo y suciedad se aplica con el pincel corrector puntual. La limpieza en el momento de la toma es importante: quitar o introducir elementos decorativos, sillas o plantas ayudará al equilibrio de formas y colores del cuadro.

Creatividad. Coged estas normas, hacedlas vuestras y modificadlas a gusto del consumidor. Seréis mejores fotógrafos.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

retocador fotográfico profesional Crea ya tu cuenta y consigue tus fotos retocadas