proretoque

Tus fotos en blanco y negro

Si en un anterior post aprendimos a cambiar o sustituir el color de las fotos a nuestro antojo, un tema obligado es adentrarse en la conversión monocromática desde el retoque digital. Aquel trabajo creativo de laboratorio, procesando películas y papeles en cuarto oscuro, pasa con otras posibilidades al espacio de trabajo informático intentando conseguir la misma imagen en blanco y negro de siempre, más atemporal que la teñida de color, más abstracta, esa que realza texturas y formas.

blancoynegro_general1

Blanco y negro (analógico). Foto: Miguel Á. Palomo

En trabajos comerciales, en el nicho creciente de la fotografía de bodas y, por supuesto, en los retratos más artísticos, el blanco y negro funciona con toda su efectividad. Muchos fotógrafos profesionales hablan de la necesidad de “ver en blanco y negro” para dominar este arte porque, en realidad, todos aquellos que suelen trabajar imágenes monocromas anticipan en su cabeza el acabado final. Si el fotógrafo proviene del mundo analógico, su ojo clínico estará más habituado, pero no es ni mucho menos una condición excluyente. Conocemos las preselecciones en cámara para disparar directamente en blanco y negro, aunque no es lo más ortodoxo ya que siempre queremos dominar todo el proceso, controlar paso a paso cada variable del cambio.

Existen muchas técnicas para pasar una imagen digital a blanco y negro. La elección dependerá de cada fotógrafo o retocador, de la exigencia del tema, de la comodidad y del tiempo con el que se cuente. En toma solemos utilizar fondos lisos y neutros, preferir vestuario poco llamativo y, sobre todo, una iluminación tan sencilla como cuidada. Pero no vamos a dar una clase de focos ni de preparación del estudio, sino a centrarnos en los métodos de conversión. Estos son sólo unos cuantos de los muchos que podrás elegir.

blancoynegro_original

Foto: Miguel Á. Palomo

MÉTODOS RÁPIDOS 

Desaturar:

Elimina información de colores aplanando el resultado.           

-Imagen>Ajustes>Desaturar (Mayúsculas+Ctrl+U).

byn_desaturar

Desaturar. Foto: Miguel Á. Palomo

Escala de grises:

Traduce sin control en una conversión suave y plana.

-Imagen>Modo>Escala de grises.

 

 

byn_escaladegrises

Escala de grises. Foto: Miguel Á. Palomo

Desde RAW:

Sin interpretar colores de cámara.

-Conseguir en cada disparo detalles en luces y en sombras.

-Desaturar en Camera Raw. Así no interpretamos colores de cámara.

-Abrir en Photoshop y ajustar contraste en el panel de Curvas.

Por capas:

-Añadir contraste con el panel de Curvas, bien manualmente asignando un tono claro y otro oscuro, bien pinchando en Automático. Lo hacemos desde capa de ajuste o directamente al seleccionar Curvas en el panel de Ajustes.

-Añadir capa de ajuste Blanco y negro, o seleccionar Blanco y negro en el panel de Ajustes. También se puede lanzar con el comando Alt+Mayúsculas+Ctrl+B pero no se crearía una capa.

Por defecto, Photoshop asigna valores de contraste para los distintos tonos (Rojos, Amarillos, Verdes…) que pueden ser modificados al gusto, incluso directamente desde la misma imagen una vez se ha clicado sobre el icono de la mano bajo el desplegable. Al abrir éste, se puede probar con otros ajustes preestablecidos. Si en Equilibrio de color cada modificación afecta al color y a su opuesto, aquí puedes modificar todos por separado. También se puede pinchar el botón Automático para no complicarse, aunque no es lo más recomendable.

-Duplicar la capa de fondo. Corregir con las herramientas Sobreexponer y Subexponer (hablamos siempre de las últimas versiones de Photoshop en las que dichas herramientas logran proteger los tonos).

byn-capas

Capas. Foto: Miguel Á. Palomo

MEZCLADOR DE CANALES:

Se manipula bastante pero es un buen método para lograr gran riqueza de grises.

-Añadir capa de ajuste Mezclador de canales. Pinchar en Monocromo para obtener tres canales en blanco y negro. Ajustar cada canal intentando preservar la luminosidad (la suma del valor de los tres canales debería rondar el 100%).

-Se puede jugar a recuperar color en las partes que se quieran pintando sobre la imagen, así como quitarle opacidad para no hacerla totalmente monocroma.

byn-mezcladorcanales

Mezclador de canales. Foto: Miguel Á. Palomo

CANALES:

Trabaja un poco como se hacía en los tiempos de los líquidos químicos y los filtros, cuando con película de blanco y negro se utilizaba un filtro de un color para aclararlo y saturar el opuesto.

-Abrir panel de Canales. Seleccionar uno a uno los tres canales (Rojo, Verde o Azul) para observar ese efecto de aclarado y oscurecido. Elegir y seleccionar el que mejor se adapte a nuestro objetivo.

-Imagen>Modo>Escala de grises.

-Corregir contraste con capa de ajuste Curvas.

byn_canales

Canales. Foto: Miguel Á. Palomo

COLOR LAB

Método muy purista que no implica pérdida de información. Como si se hiciera desde Camera Raw.

-Imagen>Modo>Color Lab.

-Abrir panel de Canales y marcar únicamente el canal de Luminosidad.

-Imagen>Modo>Escala de grises.

byn_ColorLab

Color Lab. Foto: Miguel Á. Palomo

O mejorado:

-Imagen>Modo>Color Lab.

-Abrir panel de Canales y marcar únicamente el canal de Luminosidad.

-Seleccionar la imagen (Ctrl+A) y copiarla (Ctrl+C).

-Imagen>Modo>Color RGB.

-Abrir panel de Canales y pegar la imagen copiada en cada uno de ellos.

byn_ColorLab2

Color Lab. Foto: Miguel Á. Palomo

Infrarrojos

-Disparar con trípode, enfocar en manual antes de colocar el filtro infrarrojo, seleccionar ISO baja y diafragma cerrado compensando varios pasos para exposición larga.

-Abrir en Camera Raw y bajar totalmente la Saturación para eliminar el rojo que tiñe la foto.

-Ajustar la exposición y lanzar a Photoshop.

-Añadir capa de ajuste Curvas para aumentar el contraste. Siempre tendemos a dibujar una curva en forma de S. Se puede añadir tantas capas de ajustes se quieran para destacar áreas determinadas de la imagen.

Retoque fotográfico: Limpieza de escena y equipo.

Limpieza de la escena. El antes.

Todo fotógrafo dedicado al eCommerce necesita una planificación si quiere alcanzar el éxito en sus galerías y en el acabado de sus tiendas online. Todo lo que se haga antes, se ahorra en intervenciones posteriores. Por eso es fundamental observar con detenimiento la escena previamente. Por ejemplo, siempre será mejor alisar un fondo in situ que tener que hacerlo digitalmente. Siempre será mejor retirar un cable inútil antes de disparar que tener que invertir un tiempo precioso en eliminarlo frente al ordenador.

Limpieza de escena

Foto: Miguel Á. Palomo

Limpieza de sensor, objetivos y filtros. El durante.

Hablamos de un mínimo de organización, de convertirnos en directores de escena, pero también hablamos de limpieza de elementos molestos como motas de polvo, pelos, efectos de luz incómodos, distorsiones de lente… Distinto será eliminar grandes objetos en su totalidad, incluso eliminar personas que se cruzaron durante la toma y nos arruinan la foto final. Utilizaríamos entonces herramientas de gran rapidez como la nueva Content Aware o “borrado inteligente”, el Photomerge o métodos más sofisticados de apilamiento de objetos inteligentes por lotes. Estas técnicas aplicadas a superficies mayores las analizaremos más adelante en casos prácticos especialmente destinados a fotografía de arquitectura o viajes.

Limpieza del sensor: sin duda uno de los grandes quebraderos de cabeza desde la irrupción de la fotografía digital. Todo sensor en cámara de objetivos intercambiables es susceptible de ser ensuciado con facilidad y relativa frecuencia. Ante la frustración generada y las quejas de los profesionales, algunos fabricantes optaron por incluir en sus modelos un motor de limpieza incorporado que no es sino un sistema de alta frecuencia de vibración que actúa en el encendido o en el momento que se quiera desde el mismo control de cámara. Se declaró la guerra al polvo para minimizar su generación, repelerlo con tecnología antiestática y sacudirlo con dichos métodos de autolimpiado. Sin embargo, se pierden algunas batallas porque ninguno de estos métodos es infalible.

Por ello es conveniente detectar de forma manual las temidas manchas que estropean nuestras tomas. Una buena táctica es disparar una foto a un fondo liso blanco (o a un cielo azul) con el diafragma más cerrado. También así detectaremos la suciedad en nuestros objetivos. Para proceder a la limpieza del sensor os facilitamos dos estrategias: la más agresiva requiere de la utilización de palillos o pinceles y de alcohol isopropílico, sin renunciar incluso al vaho y a los papeles de limpieza de objetivos. Pero el cuidado ha de ser extremo ya que el sensor de plástico es muy delicado. También se puede optar por un simple trabajo de soplado con pera de aire, siempre con el espejo levantado y con la cámara apuntando al suelo, o por el uso de un kit de limpieza en seco como el Kit Eyelead (un tampón de silicona pegajoso con tiras de papel adhesivo); la menos agresiva, pero no menos audaz, es utilizar un método de aspiración, aunque es competencia de profesionales. Ante la duda, acudir al servicio técnico es lo más prudente.

Limpieza de objetivos y filtros:

El proceso de intercambio de objetivos es crítico. Hay que intentar hacerlo en las mejores condiciones, a ser posible en una estancia lo más libre posible de polvo en suspensión, siempre apuntando hacia abajo y con la cámara apagada para que no ejerza de imán debido a la carga electroestática. Si tenéis que hacer el cambio en la playa en día de viento, mucha suerte.

Kit de limpieza

Foto: Miguel Á. Palomo

Nos valemos de perillas de aire genéricas o de marca, pinceles blandos, alcohol isopropílico, y papeles especializados o gamuzas de limpieza para humedecer y secar. Si tenéis a mano guantes de látex, tanto mejor. La limpieza siempre debe hacerse con movimientos circulares de dentro hacia fuera.

Herramientas de retoque. El después.

Aunque algunos fabricantes empiezan a incorporar en sus softwares funciones de detección y eliminación automática de suciedad, el pincel corrector, el parche y el tampón de clonación siguen siendo los tres mosqueteros mágicos del retocador. Eso sí, su utilización requiere de gran paciencia. Lo más conveniente es trabajar siempre al 100% de zoom e ir desplazándose por el lienzo de una esquina a otra marcando las áreas gracias a las guías o gridlines cada 500 pixeles.

Pincel corrector:

Como herramienta correctora, además del parche, clona píxeles pero también los funde con los de alrededor. Es la más recomendable para hacer limpieza, en especial el pincel corrector puntual sobre fondo uniforme y si se trata de manchas pequeñas provocadas por el sensor, los objetivos o los filtros. El pincel corrector normal sirve para áreas más extensas y nos viene bien para eliminar imperfecciones de piel o corregir arrugas.

Retoque de polvo en cielo

Foto: Miguel Á. Palomo

Parche:

Recomendada para suprimir grandes áreas ensuciadas, bien por múltiples manchas, bien por desviaciones de color. La selección puede ser de Origen o Destino. Normalmente se selecciona en Origen la zona a sustituir (como si se tratara de la herramienta Lazo) y se arrastra a la zona limpia o elegida para el cambio. ¡Voilà!

Tampón de clonar:

Las herramientas de clonación muestrean píxeles para copiarlos al lugar elegido: un origen marcado por la combinación de presionar la tecla Alt y el clic con el ratón (el círculo cambiará a ser diana de muestreo) y un destino marcado por un simple clic. En las últimas versiones de Photoshop podemos además visualizar en el pincel aquello que vamos a clonar, recurso perfecto para hacernos de guía. Por supuesto se pueden modificar parámetros de tamaño, dureza, opacidad y flujo. Lo más importante de esta herramienta es definir de la manera más precisa posible los puntos de origen (captura) y destino (clonación). No importa muestrear poca cantidad pero conviene hacerlo repetidas veces. También es conveniente trabajar en una capa duplicada a la que se le aplica una máscara de capa para eliminar lo que no nos convenga.

Un menú más sofisticado del tampón aparece desde Ventana>Origen de clonación. Aquí podremos guardar hasta cinco orígenes distintos de clonación así como modificar la escala, voltear horizontal y verticalmente, o cambiar los grados de inclinación.